Universitarios chilenos han creado una aplicación para
teléfonos inteligentes que permite compartir fotos con otros usuarios,
aunque las imágenes aparecen en la pantalla durante unos breves segundos
y luego desaparece sin dejar rastro en el dispositivo, al más puro
estilo de la popular SnapChat, que ha generado polémica por su uso en el «sexting», o Poke, recientemente integrada en Facebook.
La aplicación se llama «Blink Me», es gratuita y cuenta ya con unos 3.000 usuarios en América Latina, especialmente en Chile, México y Colombia, explicó en declaraciones a EFE Max Rencoret, uno de los fundadores del proyecto.
La aplicación funciona como un chat, donde cada usuario
tiene su lista de contactos, pero con el objetivo de compartir fotos por
un pequeño lapso de tiempo. Cada persona elige una foto, los contactos
con los que quiere compartirla y el tiempo de exposición: «blink», que es un fugaz pestañeo, tres segundos o cinco segundos. Después, la imagen desaparece y no queda almacenada en la memoria del teléfono.
Max Rencoret, que ha dejado sus estudios de Ingeniería Civil para dedicarse al proyecto, y su amigo Benjamín Molina,
que estudia Agronomía, tuvieron la idea de crear Blink Me tras una
noche de verano. «Estábamos de vacaciones en la playa y una noche en una
fiesta le sacamos una foto a un amigo que estaba borracho», recuerda.
Mandaron la imagen a otro amigo por WhatsApp y el poder de las redes sociales hizo el resto.
«En pocas horas la tenía medio Santiago, estaba en Facebook y la habían
visto su novia, sus padres y su jefe», explica. Los dos jóvenes
pensaron en crear una aplicación para poder compartir fotografías
comprometedoras sin correr el peligro de que se difundan masivamente a
través de las redes sociales.
Si bien este fue el propósito original, los fundadores de
la aplicación se han dado cuenta de que muchos usuarios usan la
aplicación como una simple herramienta para compartir un instante
preciso con sus amigos. «La mayoría de gente lo usa simplemente para
compartir un momento. Las fotos en los chats tradicionales se almacenan y
ocupan memoria del teléfono, y a veces no tiene sentido guardarlas»,
afirma Rencoret.
El desarrollo de la aplicación está a cargo de la empresa Nixpic,
que Rencoret ha creado junto a tres socios más. La compañía tiene
además once empleados. Los jóvenes tienen un presupuesto de 250.000
dólares (194.000 euros), que procede de concursos públicos que ha ganado
el proyecto y de inversionistas privados que confían en el potencial de
la aplicación.
La tarea recién ha empezado y sus creadores ya trabajan en
próximas actualizaciones y nuevas propiedades de «Blink Me». Dentro de
unos días ofrecerá la posibilidad de sincronizarse con los contactos que
los usuarios tienen en la agenda del teléfono y en Facebook. El
siguiente gran paso, explica Rencoret, será la inclusión de texto, para que los usuarios puedan comentar las imágenes que comparten. También han explorado la creación de canales propios para empresas u organizaciones, como sucede con Twitter.
No hay comentarios:
Publicar un comentario